La desaceleración de la economía y el consecuente aumento del desempleo están llevando a los consumidores a reducir sus gastos ante la posibilidad de que en el futuro vengan mal dadas. Y la principal víctima de esta retracción es, como no, el comercio minorista, que ha sufrido la mayor caída en sus ventas en doce años.
Según ha publicado hoy el INE, el índice de comercio al por menor ha descendido un 8,7% en marzo en términos constantes -descontada la inflación-, lo que representa el mayor descenso desde 1996, cuando el instituto comenzó a elaborar esta estadística.
De esta forma, las ventas del sector minorista han regresado a tasas negativas después de la tímida subida de febrero (del 0,5%). En diciembre del año pasado, este índice ha registrado una caída del 2,3% en diciembre que se suavizó al 1,6% en enero.
Corregido el efecto calendario, que este mes viene determinado tanto por la diferencia del número de días hábiles como por efecto de la Semana Santa, el índice de comercio al por menor a precios constantes modera su descenso hasta el 5,5%, también el máximo que se recoge en los archivos de este organismo.
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